Un día sentado en la ladera de un barranco, cifre la mirada en un arroyuelo, cerré los ojos y escuchando el sonido del agua me imagine que en poco rato vendrían los pájaros a beber  y las mariposas revoloteando en sus flores cercanas.

Abrí los ojos  y vi lo que veía con los ojos cerrados. Mire alrededor como esperando encontrar alguien empírico y así poder  justificar lo vivido, no hallé a nadie excepto lo que vi con los ojos cerrados. ¡ Que menos de no expresarlo en un poema ¡. 

 

Lección bucólica

 

Las lecciones de las cosas

que bien nos van enseñando,

un juguetón arroyuelo

se desliza por el prado

cuajado de flores bellas

de dulces colores varios.

Los alegres pajarillos

acuden de los sembrados

a beber sus claras linfas

de los pequeños remansos.

Que feliz es el arroyo,

cuan alegre corre ufano

con sus transparente aguas

como cristales quebrados.

Siempre de día y de noche

que no conoce el descanso,

su dulce cantar murmura

su cantar humilde y casto.

Hermano arroyo, tus aguas

con su correr suave y manso

me enseñan con insistencia

mi deber sencillo y claro.

Humildad  con alegría,

amor, paciencia y trabajo,

obedecer al buen Dios

que a todos nos ha creado.

Cantan los pajarillos,

vuelan las mariposas,

todo esto nos lo enseñan

las lecciones de cosas.

 

 Rimte