Si supiéramos de antemano los resultados de nuestros actos, seria muy fácil  actuar en consecuencia,  para lograr lo que  deseamos. La reflexión  es una curación para la conciencia  de  cada uno, pero también es el espejo en el cual debemos mirarnos a diario,  para seguir lubricando nuestro  interior.

 

“ Mano cerrada y  puño abierto”
 

Siempre fui de los que siembran
desde  mi vida de niño,
mi  juventud fue labriega,
no  fui hábil con los libros
consciente soy de la siega .
 

Siempre he ofrecido  mi  mano
a  quien me necesitó,
yo se que no sembré en vano
pues alguien  se aprovecho.
 

Mano cerrada y  puño abierto,
es mi sino sin quererlo
no  niego pan al hambriento
si esta en mi  mano el hacerlo.
 

Consciente de esa tarea
sigo llenando mi  puño
dentro de mi sembradera
y abriéndola en el terruño.
 

Quien sabe si algunas aves
les alimentas un día,
y otro día que no sabes
te ofrecen su melodía,
y sientes como te late
el corazón de alegría

.

Moraleja: “ Haz el bien y no sepas a quien “

RIMTE